- Selección de materiales de bajo impacto ambiental: optar por cables con materiales reciclables, libres de halógenos y con baja emisión de humos, que además mejoran la seguridad en caso de incendio.
- Estandarización y modularidad: utilizar soluciones normalizadas (ej. ISO/IEC 11801) que permitan la interoperabilidad y faciliten la sustitución parcial en lugar de renovaciones completas.
- Durabilidad y ciclo de vida: escoger cables de alta calidad y resistencia mecánica que reduzcan la necesidad de reposición frecuente.