- Optimización de la cadena de suministro: Favorecer proveedores que dispongan de centros de distribución próximos a la ubicación del CPD, reduciendo distancias de transporte y emisiones asociadas.
- Transporte con bajas emisiones: Priorizar el uso de flotas de vehículos eléctricos, híbridos o alimentados con biocombustibles sostenibles para el traslado de equipos. En transporte internacional, seleccionar compañías logísticas adheridas a programas de eficiencia energética y reducción de emisiones (ej. Noriega Grupo Logístico en España y otras empresas adheridas al programa nacional Lean&Green).
- Consolidación de cargas: Reducir los envíos parciales mediante una planificación logística que maximice la ocupación de vehículos y contenedores, disminuyendo así el número de viajes y la huella de carbono por unidad transportada.
- Selección de embalajes sostenibles: Emplear embalajes reciclables, reutilizables o de baja huella de carbono, con diseños que faciliten su retorno o reciclaje en destino. Esto reduce la generación de residuos y la necesidad de materias primas vírgenes.
- Planificación del ciclo de vida logístico: Integrar la logística inversa para el retorno de equipos obsoletos y materiales reciclables, asegurando un tratamiento responsable de residuos electrónicos (RAEE) y embalajes.
- Criterios de contratación a proveedores logísticos: Incluir en los pliegos de contratación requisitos de certificación ambiental (ISO 14001 o 13 ISO 14083 para emisiones de transporte) y reportes periódicos de emisiones de alcance.